CONCEPTO DE FILOSOFÍA DE LA PRÁCTICA EDUCATIVA
Hoy en día el ser humano para dar cuenta de lo que pasa a su alrededor y lo que pasa consigo mismo, puede tomar diversas formas de ver la realidad, ya sea basándose en una religión, en una construcción científica o quizás en una corriente de arte. Pero esas formas de estar y de ser sólo son el parteaguas para que el hombre tome conciencia de lo que es y será. Es decir, que gracias al planteamiento que se haga del porqué está en determinadas circunstancias podrá servir para llevar su día a día de la mejor manera, con impulsos y construcciones que le serán de valor para: existir, vivir, reconstruirse, desarrollar capacidades, gozar, aprender a aprender y estar abierto a todo conocimiento. Como ya se ha definido en diversos textos, la filosofía, en primera instancia hace referencia al amor que se tiene por el conocimiento, o como menciona Jean Piaget (1982) citado en (Quintana, 1983:9) “la filosofía consiste en una búsqueda de lo absoluto en un análisis de la totalidad” y por ello su importancia para la humanidad, es decir, se puede ver como una ciencia, que de forma reflexiva da respuesta a aquellas interrogantes que tiene el ser humano. Esta ciencia surge en el siglo IV a.C en Grecia.
Por otra parte, para dar cuenta de lo que es la
práctica educativa y de ahí poder vincular la concepción con la filosofía,
según L. Felipe Gómez (2008:31):
“La práctica educativa, se define como un
proceso de solución de problemas en que el profesor es un agente que utiliza su
conocimiento tácito para resolver el problema de cómo lograr las metas
educativas que el programa de su materia y la filosofía de la institución
plantean.”
Poniendo en juego aspectos como la actividad, el
dinamismo, la reflexión y la interacción entre docentes y alumnos, sin dejar de
lado el desempeño para cubrir las necesidades que se presenten.
También concebimos a Cecilia Fierro (1999:21) citado
en (Ruvalcaba 2003) dice que “la práctica educativa es "una praxis
social" objetiva e intencional en la que intervienen diversos aspectos
como lo son los significados, las percepciones, y las acciones de los agentes
implicados en el proceso” desde esta perspectiva vemos que el quehacer
educativo no sólo se va a enfocar en la aplicación de las técnicas de
enseñanza, sino se introducirá de manera completa en la educación abarcando
diversos aspectos como dimensión personal, interpersonal, institucional,
social, didactica y valoral.
Ahora entonces se puede decir que la filosofía
en la práctica educativa va más allá de otorgar información a los alumnos, implica desempeño en cubrir sus necesidades
poniendo atención a los comportamientos.
El uso de interrogantes tiende a ser una característica fundamental en el aula,
tanto el docente debe poner en práctica diversas dudas como el alumno
desarrollar ese gusto por la reflexión. Para la filosofía las preguntas tienden
a tener más importancia que las mismas
respuestas.
La filosofía de la educación nos conlleva a obtener una relación profunda
entre docente-alumnos en la que no debemos perder el objetivo de ambas partes,
aplicando el qué queremos generar, para
qué, cómo debemos abordar las
situaciones y bajo que circunstancias; no sólo debemos enfocarnos en cumplir
con las prácticas educativas, es amar lo que hacemos y no olvidar el por qué lo
hacemos teniendo apertura para el conocimiento y de ahí generar ideas y
conclusiones para tener una práctica
educativa eficiente.
Los conceptos de sabiduría tienen
implicaciones universales, por lo tanto es imposible que la pedagogía escape a
su influencia directa. Para poder entender cualquier tipo de práctica dirigida a
la educación es menester integrar un conocimiento y pensamiento específicamente
dirigido al entorno y objetivo primario al que enfocaremos todos nuestros
esfuerzos
Sin desarrollar esta serie de ideas
previas y durante el desarrollo de nuestro trabajo, se corre el riesgo de
divagar y perder el rumbo que inicialmente nos llevó a emprender un proyecto
determinado.
En conclusión durante cualquier
experiencia educativa, se necesitan orientaciones, ideas, investigación,
razonamiento y amplio conocimiento específico del objetivo a lograr que nos
lleve a desarrollar una verdadera
filosofia aplicada a la práctica
educativa. Podemos decir que se llega a una comprensión
de que la filosofía en la práctica educativa es una actividad dinámica
que nos permite reflexionar sobre los conceptos que vamos comprendiendo dentro
de un aula de clases o donde existe una interacción entre docentes y alumnos.
Así mismo no sólo abarcando aspectos académicos teóricos, sino abarcando más
allá de lo educativo con son los diversos procesos para que exista un
aprendizaje significativo, como lo es la interacción entre los agentes
involucrados.
Abraján Albiter Dulce Yesenia
Fuentes Servin Martha
Hernández Matias Jessica
Martinez Guzman Rebeca Daniela
Medina Palma Gisela Aglaeth
Montalvo Frías Abigail
Fuentes bibliográficas
GÓMEZ, Luis Felipe López
(2008) “Los determinantes de la práctica educativa”, Universidades, núm. 38,
julio-septiembre, 2008, pp. 29-39 Unión de Universidades de América Latina y el
Caribe Distrito Federal, Organismo Internacional
QUINTANA, Josep M.
Cabañas (1983) “Concepto de filosofía de la educación”
RUVALCABA, Herminia
Flores (2003) “Reflexión y práctica docente. Segunda parte” Revista academia,
año V, núm. 35.